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lunes, 1 de abril de 2013

Justificando lo injustificable.

¿Nunca os ha pasado, esa típica charla, en la que no sabéis por qué, ni por qué no, pero que acabáis dando una serie de explicaciones absurdas sobre algo que no lo merece?

A ver si consigo explicarme con un ejemplo. Típico café, típica amiga, y pasando el típico frío solo por poder fumar, pero bueno, eso dará para otro post.... Y después de uno de esos giros improvisado que dan todas las conversaciones, comienza la charla disparatada:
- ¿Y de verdad no tienes lavavajillas?
- Pues no, porque no me importa lavar a mano...
- Buff, pues no sabes lo que te pierdes. Y teniendo sitio ¿por qué no pones uno?
- Vaaa, porque no me gustan demasiado, somos dos, no lo necesito, por muchos motivos....
- Pues ahora hay una ofertas buenísimas, ¿por qué no miras uno?
- Porque no me apetece tener uno, la verdad. No me gustan, no me hacen falta, prefiero no tener ahora mismo...
- Jo,pues es un invento de la leche. Si lo pruebas vas a estar encantada, ¿por que no te animas?
Y entonces, una que aunque no lo parezca, pero tiene su pizquita de educación, termina la frase con un "vale, miraré" cuando en realidad me quedo con las ganas de decir: "¿Tú que parte de que no me apetece, no me gustan, no lo necesito y directamente "no-me-da-la-ga-na" no has entendido? ¿Acaso te he pedido yo el dinero para comprarlo o que vengas a mi casa a lavar mis platos?

Y es que hay veces en que parece que tengamos que justificarnos por hacer lo que hacemos, como si a estas alturas de la película necesitaramos una autorización de todo aquel que se cree capacitado para opinar sobre nuestras vidas, ¿no creéis?

Es imposible comentar alguna anécdota que ocurra con mi perro durante la noche sin que el listo de turno me eche el sermón de las siete palabras sobre lo impropio, antihigienico y totalmente inadmisible que resulta subir al animal a la cama. Y es en ese momento en el que la conversación da un giro radical y además de estar haciendo algo horrible y criticable como es dejar un rinconcito de mi cama para mi perro, también paso a ser una arisca antisocial que no admite una simple critica, solo por el hecho de hacer un comentario tipo "es mi perro, es mi cama y hago lo que me sale de los huevos". Porque por lo visto, opinar es gratis, pero responder a esa opinión si tiene un precio...


Y para una persona a la que le gusta bastante poco tener que justificarse (como es mi caso) ese tipo de gente que consigue que argumentes, razones, acredites y hasta documentes cada una de tus decisiones le resulta tan cargante como inoportuna, para que voy a engañaros...

Es como la típica charla "fumador-no fumador", o lo que es peor: "fumador-EXfumador", en la que no puede faltar un: - ¿y por qué no lo dejas?. A lo que cualquiera de nosotros, sin perder un minuto, y normalmente exhalando una gran calada respondemos: -porque no me da la gana, porque me gusta, o cualquier respuesta lo suficientemente tajante como para que quede clara nuestra posición en el asunto, creyendo, ingenuos de nosotros que la conversación concluirá ahí, pero noooo. Nada más lejos de la realidad, porque esa charla no puede acabar sin que nos suelten, uno tras otro, una serie de típicos tópicos como: no sabes el daño que te estás haciendo, ni lo malísimo que es y la pasta que te ahorrarías si lo dejaras. Seguidos obviamente del: te huele la ropa fatal, o el aliento a cenicero, y la nueva tendencia de: te van a salir arrugas. Luego normalmente viene la parte de: estáis dominados por una droga, enganchados, no sabéis lo que hacéis ni lo que os metéis y una larguísima lista de bla bla bla que hacen que, una de dos, o apagues el cigarro y claudiques para acabar de una vez con esa charla tan recurrente como habitual de la que ya estás un poquito harto o, entres al trapo (cosa que por experiencia no recomiendo) y rebatas reconociendo que sabes perfectamente los perjuicios del tabaco, sus inconvenientes, su gasto y toda las serie de consecuencias nocivas pero que aun con todo eso es algo que haces voluntaria y conscientemente, porque entonces acaban soltándote el tradicional comentario tipo "pues si sabes todo eso, eres más tonto por hacerlo" y es ahí cuando ya si que te mueres de ganas de soltar un gran aaaagggghhhhhh!! y mandar a la mierda a más de uno, aunque no lo haces, cierras la boca, te arrepientes de no haber soltado un simple "tienes razón" y haber acabado con esa conversación en su momento, en lugar de haber perdido tu tiempo una vez más, justificando lo injustificable....

2 comentarios:

  1. Impresionante, me has ganado totalmente, tengo perro que no duerme en la cama, porque tambien tengo suegra y mujer. Y ademas he dejado de fumar hace 6 meses despuesde 40 años y 450 € que me gaste en Octubre, pero si me toca la loteria te espero en la puerta de tu oficina a -10º para fumarnos una cajetilla de seguido. Lo mejor que tienes es la forma de contar las cosas. jiji GENIAL

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