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jueves, 27 de junio de 2013

Él nunca lo haría...

Hoy ha sido un día particular. indescriptible quizás en muchos aspectos. Uno de esos días en que a mi me da por pensar, (algo que tengo sobradamente demostrado que no me conviene, pero bueno),... Y para evitar esos momentos de reflexión nada provechosa, me da por leer los periódicos. Ya veis, una afición como otra cualquiera para matar los ratos de tedio, pero muchas veces me arrepiento de hacerlo. Y son las veces en las que me encuentro con noticias como estas:


"Tres meses de cárcel para el responsable de la muerte de su perra a patadas"


Iba a poner la imagen de la perrita pero me ha parecido excesivamente morboso, para que os voy a engañar. Por lo visto, el animal responsable de este hecho, y obviamente no hablo del perro sino del mal nacido de su dueño, cuando llegó a casa y vio que la pequeña American Stanford de tan solo seis meses se había hecho pis, consideró que lo mejor para "educarla" y que no volviera a hacerlo era pegarle tales patadas que le partieron literalmente el hígado. Fue la novia de este elemento la que llevó a la perrita al veterinario y explicó los hechos pero fue imposible hacer nada por ella y murió en la mesa de operacines. La misma clínica veterinaria, y con un par de huevos, todo hay que decirlo, denunció lo hechos ante la guardia civil y cuando fueron a interrogar al causante de la agresión, este se limitó a decir que "no había pegado a la perra sino que había sido ella la que se había encontrado con su pierna". Voy a insistir en calificarlo de malnacido porque creo que usar términos como hijo de la gran puta queda fuera de los límites de mi educación... Pues bien, cinco años después, y tras una sentencia pionera en lo que al maltrato animal se refiere, este indeseable ha sido condenado a, y cito literalmente: "una pena de prisión de tres meses e inhabilitación especial para el derecho del sufragio pasivo e inhabilitación especial para el ejercicio de cualquier profesión que tenga relación con el cuidado, custodia o compraventa de animales domésticos por un plazo de dos años".

Pues bien, entiendo que los colectivos de defensa animal hayan acogido esta sentencia como algo digno de celebrar, ya que la ley de protección animal es tan ridícula como incomprensiblemente inexistente en muchas ocasiones, pero creo que nadie que me conozca se sorprenderá en saber que a mi me ha parecido de los más permisiva, y vuelvo a utilizar el comodín de la educación para no dejar ver demasiado mi opinión sincera porque si no hiciera uso de dicho comodín, diría que me encantaría demostrarle al individuo de antes que se siente cuando te parten el hígado a patadas, y yendo un poco más lejos, sería yo misma la que le diera esas patadas de buena gana....

Pero eso es delito. Eso si. Apalear a un cachorro por hacer algo instintivo, incontrolable y que nadie le ha enseñado a corregir, eso no lo es. Colgar perros de arboles porque ya no son validos para la caza tampoco. O abandonarlos, apedrearlos o matarlos de hambre. Eso por lo visto no es considerado digno de pena, y lo que es peor, es incluso considerado "arte". Y no, no exagero.



Matar de hambre a un perro: la obra maestra del "arte" contemporáneo 

En el año 2007, el “artista” Guillermo Vargas Habacuc recogió a un perro abandonado, lo ató a una cuerda cortísima en la pared de una galería de arte y lo dejó allí para que muriera lentamente de hambre y sed. Durante varios días, tanto el autor de semejante crueldad como los visitantes de la galería de arte presenciaron impasibles la agonía del pobre animal, que finalmente murió de inanición. Ahora la Bienal Centroamericana de Arte ha decidido invitar a Guillermo Vargas Habacuc a repetir la experiencia. 

Arte. Y no solo eso sino que lo catalogamos como: "la obra maestra del arte contemporáneo". Y luego me sorprendo de que vengan individuos unineuronales como el Sr. Cantó diciendo frasecitas como la de "ningún animal tiene derecho a la vida", cuando hay por el mundo gente capaz de pagar dinero e invertir su tiempo en ir a una galería a ver a un pobre animal morir agonizando de inanición. Supongo que para ese tipo de gente Auswith fué el ensayo de la gran "obra de arte" que debió ser el Holocausto Nazi ¿no?

Y ya se que en el tema animal hay tantas opiniones como en la vida. Que me vais a venir con la retórica de siempre de que las personas y los animales no son iguales y todo lo que queráis decirme. Supongo que es caminar de nuevo por el mismo sendero y repetir una y otra vez lo mismo pero es así: esta es mi opinión, que gustará o no, pero  es la mía, y soy de las que pienso que tenéis razón, los animales no son iguales a las personas. No lo son, porque son mejores. Porque además, excuchar opiniones de gente a la que se la suda particularmente como pueda estar yo, pero que se atreven a criticar gratuitamente la cantidad de dinero que yo gasto en mis mascotas, que no me han fallado ni un solo día desde que están a mi cargo, mientras ellos gastan su dinero en lo que buena mente les de la gana, hace que me afiance más en esta opinión, para que voy a engañaros.

Y una gran muestra de ello es el más que conocido caso de "Canelo". Un perrito gaditano que día tras día acompañaba a su dueño al hospital a recibir sus sesiones de diálisis. El se sentaba fuera a esperarle fielmente, hasta que su dueño salía y regresaba con él a su vida de vagabundo, porque increíblemente tanto canelo como su protector, vivían en la calle, sin lujos, sin piensos caros o sofás de piel en los que acomodarse.... Pues bien, un día su dueño no salió. Falleció a causa de su enfermedad renal, pero Canelo permaneció durante 12 años allí, esperándole fielmente en la puerta del hospital, Mas de 4000 días, con sus 4000 noches, al aire libre, invierno y verano, esperando a que su dueño saliera y volviera a decirle "vámonos compañero".  Canelo murió arrollado por un coche frente al hospital que custodió durante esos interminables 12 años de espera. 

Y ahora decidme: ¿eso no es lealtad? ¿eso no es fidelidad?..... Eso señores es simplemente la muestra del porque, estos pequeños bichillos no son iguales, sino que son mejores.



2 comentarios:

  1. Hola Ines:
    No he sido capaz ni de leer el articulo, hay mucho hp suelto por el mundo y como siempre lo tienen que pagar los mas indefensos y vulnerables. No soporto la injusticia con los animales. A el le pateaba yo.

    Arpìa indignada.

    http://arpiaenlared.blogspot.com.es/

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  2. Desgraciadamente tienes razón. Hay mucho hijo de puta suelto por el mundo. Confiemos en que la ley de protección y contra el maltrato animal mejore de una vez...
    Saludos Claudia y gracias por tu visita!!

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